Visitar Auschwitz desde Cracovia camino de Breslavia

Visitar Auschwitz desde Cracovia o Breslavia (Wroclaw) es relativamente fácil porque se encuentra entre las dos ciudades.

Auschwitz Birkenau desde Cracovia pinterest

Nuestra aventura comenzó en Gdansk donde pasamos los últimos dos días visitando la ciudad, Westerplate y el castillo de Malbork.  Nos levantamos a las 5:00 am para que nos diese tiempo a llegar a la estación de tren andando y coger el tren con tiempo suficiente porque nuestro vuelo a Cracovia salía a las 8:35.  El día de antes consultamos los horarios y vimos que había trenes al aeropuerto a las 6:06 y a las 6:18, el trayecto es de una hora con lo que llegaríamos con suficiente antelación para pasar los controles y llegar al avión.  Pero después de vendernos los billetes por 3,5 PLN (0,80 €) cada uno, la señora nos soltó que el siguiente tren era a las 7:00 am, por lo que llegaríamos tarde.  Le volvimos a preguntar si había otro tren que parara en el aeropuerto pero que no fuera el directo y con malas pulgas nos dijo que a las 7.  Buscamos a alguien más por allí pero no encontramos a nadie.  Ismael se pone especialmente nervioso al pensar que no llega a tiempo al aeropuerto por lo que decidimos coger un taxi y ya está. De camino a la puerta, le regaló los billetes de tren a una persona que estaba repartiendo periódicos y todavía nos sonreímos de la cara de incredulidad que puso.

Por 55 PLN (12,5 €) fuimos en taxi, Ismael respiró tranquilo y llegamos con tiempo de sobra.

El vuelo fue tranquilo en un pequeño avión como el que nos llevó de Varsovia a Gdansk.  Para ir de Cracovia a Auschwitz y finalmente a Breslavia teníamos reservado un coche de alquiler porque así podíamos ir a nuestro aire y no dependíamos de autobuses o trenes.  Por si os sirve de ayuda, hay dos lugares donde recoger un coche de alquiler en el aeropuerto de Cracovia.  En el aparcamiento y en una gasolinera que está a unos 500 metros del aeropuerto.  Menos mal que la señora que nos atendió en Rentis fue un encanto y compensó toda las vueltas que dimos buscando la dichosa gasolinera.

Auschwitz – Birkenau

Auschwitz – Birkenau se encuentra en la localidad de Oświęcim a 1 hora aproximadamente en coche de Cracovia y a 2 horas de Breslavia.  Es muy fácil ir a Auschwitz desde Cracovia porque está todo indicado.  Puedes entrar por libre antes de  las 10:00 y  después de las 15:00, si vas entre este tramo horario tendrás que ir en grupo obligatoriamente. Hay diferentes idiomas para elegir: Inglés, polaco, italiano, castellano, etc…   Los horarios de apertura cambian dependiendo de la época del año, así que os recomendamos visitar la web oficial del campo de concentración de Auschwitz para poder planificar vuestra visita.

Por nuestra planificación, no podíamos esperar al grupo en castellano, íbamos a entrar a las 13:30 en inglés pero vimos que a las 13:15 había uno en italiano y decidimos unirnos a éste.  Por 90 PLN (poco más 20 €) teníamos la entrada y el guía incluido.

Entrada Austchwitz

Sobran las palabras para describir los sentimientos y sensaciones que te sobrecogen estando en este lugar.  El guía fue impresionante, el respeto y la rabia con la que hablaba de las personas que allí pasaron sus últimos momentos hicieron que la visita fuera incluso más desgarradora.

Esquina electrificada

Sus pasos nos llevaron de estancia en estancia, de edificio en edificio, algunos con fotografías de los propios nazis donde se podía ver el día a día de las personas que vivían y morían allí.   Nos llamaron la atención dos enormes una enfrente de la otra.

Los ancianos eran ejecutados nada más llegar a Austchwitz

Niños camino de la cámara de gas. Su última foto

En la primera imagen,  una fila de personas de cabello blanco en fila caminaban hacia las cámaras de gas y los crematorios, evidentemente sin saber dónde iban, en primer plano el médico del campo seleccionando quien iba a una fila u otra y en la segunda, varios niños y una madre agarrada a un bebé de meses.  Fue su última foto. En Auschwitz los niños y ancianos eran exterminados nada más llegar y esa madre por culpa de su instinto maternal, se había condenado con su bebé.  Cuando entramos al campo, en el grupo se escuchaban cotilleos, alguna risa, a partir de esta sala se hizo un silencio sepulcral.

Con fotos como éstas y algunas historias nos ilustraba el guía e íbamos estremeciéndonos de una sala a otra.  En una de ellas, había miles de gafas y nos contó que una joven superviviente volvió años después de visita y al entrar en esa sala empezó a llorar desconsoladamente.  Recordó el día que entró en el campo con su madre y las separaron en filas.  Entonces la madre se puso muy nerviosa y la hija la consolaba diciéndole: No te preocupes, ahora nos vemos.  A lo que le contestó: Es que en tu bolso llevas mis gafas y no voy a ver.   Fue la última vez que vio a su madre y al ver los miles de gafas que había en esa sala, supo sin ninguna duda que las de su madre estaban allí.

Habitaciones llenas de zapatos, maletas, cepillos del pelo, prótesis de minusválidos, etc…

Zapatos requisados en Autchwitz

Todo requisado a las personas que llevaron allí. Una de las salas que nos dejaron sin habla, estaba llena de pelo humano.  Dos toneladas de pelo, 2000 kilos de cabello rasurado a personas que aniquilaron. Os vamos a dejar un dato, una persona normal tiene entre 80 y 100 gramos de pelo.

Hermanas

Es increíble lo que el ser humano es capaz de hacerse a sí mismo, no se trata de ficción.  Con ese pelo hacían mantas y telas.  Se te pone la piel de gallina.  Es horrible pensar que los nazis llegaron a ver a estas personas como ganado.

Os podéis hacer una idea de como es una cárcel dentro de este horror. Espacios minúsculos sin ventilación ni luz donde los presos esperaban a ser ejecutados.

Muro de la muerte

En el muro de la muerte no los ejecutaba un pelotón de soldados (era mucho gasto), lo hacían con un tiro en la nuca con balas de poco calibre.  Llegaron a matar tantos en un día que la sangre se colaba por las ventanas de la derecha y tenían que poner topes para que no ocurriera.

Pudimos entrar en una de las cámaras de gas, el guía nos pidió silencio y respeto por todos los que pasaron por allí.

Cámara de gas

Entramos en la más pequeña de las 5 que había porque las otras 4 fueron destruidas.  En este recinto de Auschwitz – Birkenau se estima que murieron e incineraron a 1.100.000 personas. Es algo desgarrador.  El horno crematorio está justo al lado, idearon el mejor modo de funcionamiento de la máquina de la muerte y desde luego que lo consiguieron.  También es impactante ver que tanto la cámara de gas como el crematorio están a escasos 20 metros del jardín de la casa donde vivía el comandante jefe del campo con su familia que tenían hasta piscina. Sin palabras.  Fue ahorcado entre ambas estancias.

Después de un breve descanso, cogimos un pequeño autobús que une el recinto de Auschwitz  con el de Birkenau o Auschwitz II.  Se encuentra a 2 km y está abierto al público así puedes ir sin sacar entrada y permanecer hasta el cierre dentro.

Autobús que une los dos campos de concentración

Birkenau es 3 ó 4 veces más grande que Auschwitz.  Aquí llegaban los trenes llenos de prisioneros de todas partes de Europa y se procedía a la clasificación entre los que podían ser útiles y los que enfilaban hacia el camino de la muerte como explicaron antes.

De toda Europa a Auschwitz

Casi todos eran ejecutados nada más llegar. Es algo aterrador.  Lo hemos visto en fotografías, vídeos, documentales o películas pero cuando estás aquí y miras en la dirección donde morían se te revuelve el cuerpo y la mente.   Todavía se conserva la barraca donde vimos al médico haciendo la selección.

Barraca clasificación Judios en Birkenau

Estaba separado en dos partes para hombres y mujeres.  Los barracones de los hombres era de madera y los de mujeres de ladrillo, como era algo temporal, no tenían suelo ni cimientos y los construían como establos.

Chimeneas de los barracones

Se pueden visitar algunos. Había tres filas de literas, en la más baja las personas dormían sobre el suelo directamente y cuando llovía se convertía en barro, no podemos olvidar que en invierno se alcanzan temperaturas cercanas a 30º C bajo cero.

Literas en Auschwitz

Muchos morían de hambre y los que enfermaban eran sentenciados a muerte.   Los que sobrevivían, lo hacían con un trozo de pan y algo de café de vez en cuando.

Es impactante pero es una visita que hay que realizar porque no podemos dar la espalda a este pasado de horror.  Entre los dos de los cuatro crematorios hay un monumento conmemorativo pero, como bien dijo el guía, el mejor modo de honrar a las personas que perdieron aquí la vida es mantener esto y que la gente lo visite y no se olvide.

Lapidas en recuerdo de los más de 1.000.000 de personas que fueron incineradas en Auschwitz Birkenau

Cuando ya nos íbamos de vuelta, vimos 4 lápidas y le preguntamos, qué eran.  Se puso muy serio y nos dijo que estábamos sobre el mayor cementerio del mundo.  La tierra que teníamos enfrente de color gris eran las cenizas de más de 1.000.000 de personas que se estiman que fueron asesinadas allí, es imposible saber quienes son ni identificarlas.

Puerta de entrada a Birkenau

Sabíamos a lo que veníamos, ya habíamos estado en el campo de trabajo de Sachsenhausen en Berlín, pero no deja de impresionarte.  Cuando el autobús nos dejó en de vuelta en el aparcamiento de Auschwitz, nos subimos en nuestro coche en silencio y salimos hacia Breslavia.

Pinterest:

Auschwitz Birkenau desde Cracovia pinterest

 

Si te ha gustado, puedes compartirlo:
Si te ha gustado, puedes compartirlo:
7 Comentarios
  1. 2 Marzo, 2017
  2. 3 Marzo, 2017
    • 3 Marzo, 2017
  3. 3 Marzo, 2017
    • 3 Marzo, 2017
  4. 5 Marzo, 2017

Déjanos un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Simple Share ButtonsSi te ha gustado, puedes compartirlo:
Simple Share Buttons