Día 7
Tras un vuelo tranquilo llegamos a Sttutgart. El hotel esta como el 99 por ciento de nuestros viajes cerca de la estación para facilitar el transporte por la ciudad, preguntamos por la Sttugart Card que es una tarjeta que incluye todo el transporte urbano y descuentos en hoteles y atracciones y dio la casualidad que los que ofrecían el museo Porsche y Mercedes no nos merecían la pena.
El hotel esta muy bien por el precio que hemos pagado por que pillamos un 3×2 y el hotel es un 5 estrellas. Se nota el tipo de gente que se mueve por esta ciudad, mucha gente trajeada y con buenos relojes.
Dicen que este municipio no merece la pena si no vienes a los museos de los coches. Yo os lo recomiendo, es una ciudad llena de parques y zonas comerciales, la gente es bastante mas simpática que los berlineses y os vais a hartar de ver Porsches y Mercedes por la calle.
Resulta que el Currywurst, no es tan típico como en la capital y nos ha costado bastante poder comernos una salchicha. Al final dimos con una calle llena de restaurantes de comida rápida y nos zampamos 3 bocadillos, 2 de salchichas y el otro de una especie de pastel de carne. No se si fue el hambre por que y eran las 17:30 o es que realmente estaban muy buenos.
Durante esa tarde nos situamosy preguntamos como ir a los museos. Hay muchisimas tiendas de deportes,especialmente para corredores. Es curioso que en España para saber si eres pronador o supinador (la forma de pisar al correr) casi tienes que buscar al CSI y aquí en cualquier tiendecita tienen una cinta para correr, una videocamara y un ordenador para indicarte correctamente que tipo de zapatilla te conviene.
Cenamos en un restaurante del hotel, comida típica de Suavia que es como se llama esta zona, nos recomendaron las tapas, para que probaramos de todo un poco y estuvo muy bien. Tienen ensalada de patatas, unos tortellinis gigantes con espinacas, el pastel de carne de antes con un huevo a la plancha, ensalada de salchichas con una especie de morcilla y cebolla, estofado de lentejas con salchicha, un estilo de Gnocci con queso, un par de trozos de pescado rebozado y una ensalada. Casi reventando terminamos con un Strudel de manzana brutal.
Y a la cama que al día siguiente tocaba:Museo PORSCHE.
Día 8
INCREIBLE lo que tiene Porsche montado alrededor de su fábrica.
Mas de 80 modelos de los mas emblemáticos de la marca se encuentran en su museo, pero es que enfrente esta el Posche Zentrum, que es un concesionario con mas coches todavía. Desde que Ferdinand Porsche dise√±ar√° el 356 hasta los 911 Gt3 se han construido todos los coches en esta fábrica. Para daros culturilla, este hombre fue el que diseñó el famoso Escarabajo de Volkswagen y anteriormente trabajó con Daimler.
Nada mas llegar por la zona, vi un 911 GT3 con unos plasticos muy raros, ni corto ni perezoso le hice una foto, cuando desde dentro vieron el flash de la camara empezaron a golpear el cristal para que no hiciera mas. Es curioso ver como pasan uno detrás de otro como si fueran utilitarios.
EL museo me ha gustado un montón. Esta muy bien estructurado en forma de espiral, en el centro est√°n los primeros modelos y se va abriendo hacia los mas novedosos, al final hay una especie de camaras pero sin paredes donde ponen el sonido de un motor y el suelo vibra como si fueras subido.
Lo mejor para mi, el Porsche 959 de los que solo se fabricaron 292, los coches de las diferentes competiciones ya sean las 24 horas de Le Mans o el rally Paris-Dakar y los GTs junto a los 911 turbo.
He hecho fotos de los 80 modelos expuestos y alguno mas que nos hemos cruzado,jejeje.
Hoy han hecho 20ºC y la gente han salido como los caracoles. Estan las calles y las cafeterías hasta arriba. Es divertido, porque tambien han sacado a pasear sus cochazos y no paras de ver Porsche en todas sus variantes, Lamborghini, Ferrari, Maseratti Mustang, Mercedes que son casi como utiltarios y las motos.
Paseando por una avenida enorme nos hemos cruzado con un par de coches de pruebas de esos que camuflan añadiendoles piezas falsas y tapandolos con vinilos.
La tarde-noche la hemos pasado de paseito por esta ciudad, hemos cenado dos platos típicos de aquí: Mataulschen y lo del pastel de carne. Lo primero son unos tortellinis gigantes con espinaca y queso pero según la leyenda en realidad lo inventaron para poder comer carne en cuaresma.
Cenamos en el Todiis, diciendo Porsche cada dos segundos porque pasaba uno por la carretera.
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