Estabamos anoche tan tranquilos viendo “The Big Band Theory” cuando saltaron los magnetotérmicos. Pensaba que mi ordenador de sobremesa ya se había hartado de funcionar y había muerto, pero no era eso. Manmely de pronto empezó a oler a humo y al abrir la puerta de la casa vimos el humo que llenaba el pasillo.
El ruido de cristales rotos nos puso alerta, algún vecino había cogido el extintor, justo cuando ibamos en busca del foco del fuego nos cruzamos con él que estaba dandole al gatillo hacia donde estaba el distribudor de cables elèctricos.
A las 12:36 de la noche estabamos los vecinos en la calle, enseñandonos unos a otros nuestros pijamas.
Los bomberos llegaron,vieron que no había nada que apagar y se fueron.
Intranquilos y sin sueño nos fuimos a dormir, con el regusto del humo en nuestras gargantas.
Algunas fotillos para ilustrar como han quedado los cables:


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