Aunque trágico, no deja de ser curiosa la manera que tiene el cuerpo de reaccionar ante diferentes estímulos. En el caso que hoy nos acompaña, un futbolista recibe un golpe en un lance del partido y este ni corto ni perezoso, por lo menos nada perezoso, se pone a dar volteretas de una manera endiablada, pero no me extiendo más, por favor, pasen y vean…
Comentarios (3)